El día que con las manos el cielo toque, entre redobles, millones de estrellas me acompañarán a la guerra.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Dame silencio



Dame el silencio y crearé sueños improbables
en el borde mismo del precipicio.

Dame tus suspiros y los pensamientos lejanos de tu inconsciencia.

Esa hada juguetona hoy tiene ganas de imaginar y está dispuesta a sacrificar su mundo por un par de almas alocadas.

Juguemos pues al escondite.
Primero tú, luego yo.

Y el mundo se hará viejo a nuestro alrededor.
Y las hojas marchitas caerán en nuestras memorias.
Cenizas que un día corrieron para alcanzar al viento.

Seremos uno.
Seremos cielo.

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