"En un mundo lleno de odio debemos atrevernos a la esperanza. En un mundo lleno de ira debemos atrevernos a confortar. En un mundo lleno de desesperación aún tenemos que atrevernos a Soñar. Y en un mundo lleno de desconfianza debemos atrevernos a creer..."

martes, 22 de marzo de 2011

Miedo

- Miedo, ¿de qué? – susurraste mientras me cogías la mano con delicadeza.

El crepúsculo bañó tu rostro, sonriente y risueño. La luz anaranjada danzó con gracia en tus irises color caoba que brillaron en su tono rojizo.

- De quedarme sola en este sitio – contesté jugueteando con tus dedos.

Giraste la cabeza hacia mí, clavaste tus ojos en los míos y sonreíste aún más. Tu sonrisa calmaba los temblores de mi corazón y curaba toda herida que pudiera tener mi alma. Si me faltara tu sonrisa…

- Jamás estarás sola – susurraste roncamente y las olas se callaron durante unos segundos. Detrás de ti, el Sol se escondió y las nubes tomaron el relevo de su luz. Apretaste mi mano firmemente como intentando convencerme que nunca la soltarías…


Esas nubes que me recuerdan el color de tu mirada hace días que se fueron y tú con ellas. Hace días que tu presencia a mi lado ya no es más que un recuerdo borroso de mi imaginación desgastada. Lo he utilizado tanto para invocarte que ya ha perdido su realidad. Hasta los recuerdos me abandonan. Desaparecen sin dejar rastro alguno de su existencia.

¿O soy yo la que ha desaparecido, absorbida por mis propias penas? ¿Soy yo la que anda perdida en el limbo, sin tu mirada? ¿Soy yo la que ha dejado el mundo real a un lado? ¿Soy yo la que, llena de heridas, se ha cobijado en lo más profundo de su subconsciente y te ha dejado a ti sólo, en aquella playa en la que siempre atardece?

Tengo miedo de que todo sea real. Tengo miedo de que mis sueños dañen mi alma. Tengo miedo de perderte. Tengo miedo de que me pierdas.

Cristina Carrión Rodríguez
22/3/2011

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